sábado, 10 de octubre de 2009

CARTA A UN AMOR ETERNO







Amado mío:

Quiero que sepas, que aún te sigo amando, con el mismo candor que antes, con mayor paciencia y más suspiros; porque el tiempo cierra las heridas y conserva las grandes obras, aquellas que fueron creadas con pasión, dedicación y amor.
También quiero que sepas que eres una luz para mí, aunque no quieras alumbrar mi camino o ni siquiera tengas el valor de acercarte a mis recintos. Pero sólo una de tus palabras y una diminuta sonrisa puede hacerme volar al infinito.


Hoy luchan en tu interior dos planos que todavía no alcanzas a discernir que son paralelos, uno corresponde a la realidad inmediata, la que te da el sistema y el tiempo en que habitas, y la otra una verdadera realidad, la que no te atreves a reconocer que existe, en la que habitan tus verdaderos sentimientos y anhelos, en la que están las necesidades y el clamor de tu alma y no las de tu cuerpo, pasajero de esta vida.


En ella habitan mis miradas a través de las vidas, mis besos y caricias aquellos que sé que compartí contigo en otros tiempos. Siempre he estado cerca de ti, eso puedo sentirlo y siempre hubo alguien que nos ha separado.


Es difícil de explicar pero yo sigo girando en tu mismo círculo, encerrando miedos y escapando de los escalones resbaladizos por temor a caer. Huyo antes de que los duendes del amor me sorprendan danzando de felicidad y entonces pierda mi equilibrio. 


Estoy en la misma lucha que tú, tratando de encontrar la realidad perdida entre mis sueños, y lo vengo haciendo desde hace muchos años, desde antes de que tú nacieras quizá. Pero yo ya divisé la luz que separa los dos planos y corrí hacia uno, y me monté en él, en el verdadero, en el eterno, en el que pertenece a todas mis vidas. Y cual si fuera un jinete adiestrado me he lanzado en esta vida a sortear vallas y a ganar carreras.


Ahora, la pregunta es: ¿acaso, te has dado cuenta cuál de todas es verdaderamente la realidad?
Yo si.

siempre tuya


Seda

Derechos del niño

20 de noviembre
DÍA MUNDIAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO.


Los derechos del niño destacan estos principios fundamentales:

*. Derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.
*. Derecho a una protección especial para que puedan crecer física, mental y socialmente sanos y libres.
*. Derecho a tener un nombre y una nacionalidad.
*. Derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuadas.
*. Derecho a educación y atenciones especiales para los niños física o mentalmente disminuidos.
*. Derecho a comprensión y amor por parte de las familias y de la sociedad.
*. Derecho a una educación gratuita. Derecho a divertirse y jugar.
*. Derecho a atención y ayuda preferentes en caso de peligro.
*. Derecho a ser protegido contra el abandono y la explotación en el trabajo.
*. Derecho a recibir una educación que fomente la solidaridad, la amistad y la justicia entre todo el mundo.

"Convención sobre Derechos del Niño"
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Declaración de los Derechos Humanos Art 18
"Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona".
Declaración de los Derechos Humanos Art. 3