I
Seré siempre la luna
que bajó a besarte
La única
impaciente
mínima luz con que alucinas
Y en cada fase
se reduce el límite
entre nuestro ensueño y
un cuarto creciente.
Poema 2 Si el motivo fuera la belleza y la abstención la ciega razón de inexistencia quizá se equilibren los platillos para que el hilo pa...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.
Salma