
A algunos sólo sentir los hace prodigiosos,
sus corazones se vuelven al mundo
y rebosan de bondad,
y esos son sus ojos...
y con ellos ven la verdad.
Pero otros están ciegos en el corazón.
Entonces nosotros:
Podríamos evitarlos.
Podríamos ignorarlos.
Podríamos discriminarlos
y
hasta censurarlos.
Podríamos,
sólo compadecernos de ellos...
Pero también podemos
acercarnos,
y vivir entre ellos,
mostrarles la verdad que no quieren conocer
y guiarlos a la salida...
Ese sería nuestro mayor acto de amor.
Seda.