El sol, el viento, la caricia eterna.
El puente hacia el ocaso,
el camino ocioso de espinas, y flores:
caléndulas y mentas, manzanillas y amapolas.
El río, el viento, la brisa asustada.
Las gaviotas, las alas.
La dirección equivocada.
Mis manos vacías,
las ignotas palabras del olvido.
El puente roto hacia ti
y las ganas de dormir contigo.
Todo baila en mi corazón acelerado
apenas cuando te imagino lejos.
Sandra Gutiérrez Alvez

