Tanino y copa…
El vino derramado en el mantel,
la copa rota.
La ausencia de placer,
los años testigos de la soledad,
la ignota soledad
de cada uno…
La somnolencia…
los pocos días que me separan de ti,
y de la libertad, de ser mi dueña,
La mancha en el mantel,
tanino y copa…
fantasma y cuerpo
sueño y delicia,
goce y dolor de ayer…
Etéreo vapor de esencia rota
en tu mirada perdida,
y en la mía ciega,
de tanto buscar la luz en tu vereda…
El vino derramado en el mantel
los ayeres sin cielo,
los hoy, sin mañana.
Los recuerdos de vinos pasados…
Los vinos que no vendrán…
Y, ¡cuántas vendimias avinagradas!
en un corazón sin redes,
dispuesto a todo, por amar…
Sandra Gutiérrez Alvez
