lunes, 12 de abril de 2010

“Entre el oro que me rodea”




“Entre el oro que me rodea.”

 

Me dormí  con la brisa, de verano cubierta

Amanecí en otoño, entre brazos ajenos…

Mientras la primavera, cubre tu cuerpo pequeño…

Yo, en la distancia, amor, anhelando tus besos.

 

 

 

“Las hojas cubren de oro nuestras calles, mientras nacen en el norte los botones...” esa fue la frase con la que amanecí en la cabeza, y al incorporarme, vi aparecer rápidamente el otoño en el patio trasero de mi casa, entonces recapacité como, en pocos días, nos  hemos llenado de  paz, silencio y cambios...

Tomé los minutos de siempre para estar conmigo a solas, y a la vuelta, aprecié que nuevos sueños vestidos de oro y desnudos de miedos, envolvían el ambiente. Claro, que en cada nueva estación, somos más viejos y más sabios, vamos creciendo y avanzando en el camino…pero el otoño llega a ser muy especial: la naturaleza lentamente se desnuda, mientras nosotros nos acostamos de verano y amanecemos vestidos de invierno.

 

Tras esta reflexión matutina, me arropé en mi bata azul y con mi café entre manos,  salí a sentarme bajo la tibieza del sol otoñal en mi sillón predilecto… Parecía que a todo lo envolvía una nube de luz especial. Veía caer las hojas lentamente, y,  oros, naranjos, terracotas, colmaban la alfombra de mi jardín…

Al avanzar, sentí el crujir de las hojas bajo mis pies, y una caricia de sol sobre mis  hombros. Entonces caminé dejándome llevar por el sendero de oro que la naturaleza había creado, y en ese instante pensé que  todo cuanto me rodeaba, era exclusivamente para mí.  Pendulares sedas de arácnidos rozaban mi rostro. Las ramas se desnudaban más y más, mientras yo transitaba entre ellas y las hojas parecían despeñarse al ritmo de mis pasos.  En ese mismo momento me observé arropada, con la tibieza de marzo entre el pelo y la  piel, con el rostro acariciado por la ventisca otoñal,  y pensando en que sólo  en unas semanas atrás, me asoleaba extendida en mi reposera, en este mismo patio, en traje de baño y deseosa de mar… Y concluí, que antes pensaba en estar bronceada y delgada, y que ahora sólo me interesan cuales serán los colores que en esta temporada disimularán mis kilos de más … pero, sé que ellos también me llevarán a convertirme en una más, del homogéneo paisaje…

- Los protagonistas cambian, me dije…antes eran los cuerpos, ahora son los tejidos y modelos que los envuelven. Antes eran la piscina y el mar, ahora la alfombra de hojas y los esqueléticos  árboles. Antes la reposera, ahora mi sillón bajo el kiosco.

 

Hoy la piscina  ya está vacía y cubierta, la orilla el mar desolada, mi reposera guardada y mi sillón otoñal  en espera, como cada año, para que le cuente de mis nuevos proyectos, mis sueños y mis metas…

Y en cada instante, voy disfrutando de la inmensidad de cada pequeño cambio, caminando hacia él sin reparos, porque sé que el otoño me desnuda y me deja así, entre todo  el oro que me rodea, para nuevamente vestirme de esmeralda cada primavera…


   Sandra Gutiérrez Alvez

Derechos del niño

20 de noviembre
DÍA MUNDIAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO.


Los derechos del niño destacan estos principios fundamentales:

*. Derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.
*. Derecho a una protección especial para que puedan crecer física, mental y socialmente sanos y libres.
*. Derecho a tener un nombre y una nacionalidad.
*. Derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuadas.
*. Derecho a educación y atenciones especiales para los niños física o mentalmente disminuidos.
*. Derecho a comprensión y amor por parte de las familias y de la sociedad.
*. Derecho a una educación gratuita. Derecho a divertirse y jugar.
*. Derecho a atención y ayuda preferentes en caso de peligro.
*. Derecho a ser protegido contra el abandono y la explotación en el trabajo.
*. Derecho a recibir una educación que fomente la solidaridad, la amistad y la justicia entre todo el mundo.

"Convención sobre Derechos del Niño"
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Declaración de los Derechos Humanos Art 18
"Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona".
Declaración de los Derechos Humanos Art. 3