El hilo de este reino


Este blog ha acompañado el crecimiento de mi humilde obra desde 2008. En él guardo versos improvisados, poemas que amo y letras sueltas, pero todos ellos conforman este puzzle que soy, un ser en crecimiento, una amante de la palabra, un sueño de poeta.
Sandra Gutiérrez Alvez (Salma)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La autenticidad del ser...









Ella ha heredado un reino, en el cual los monarcas y el pueblo se sientan en la misma mesa,,
un reino cuya bandera es un harapo que flamea, un reino rendido a la paz y al amor. 
Donde se paga con perdón como el impuesto más caro y donde la justicia es moneda corriente.
Pero, saliendo de los recintos de ese reino, la situación cambia…


Hoy ha estado sentada en la torre más alta de su castillo, observando detenidamente el mundo y la nube de esta sociedad. Todos los reinos y sus habitantes han pasado por su vista.

Ha visto una humanidad confusa, perdida en los laberintos de un sistema creado para máquinas y no para humanos..

Ha visto los que corren en una última jugada de salvación. Y a los que viven flotando en la virtualidad, mientras piensan en lo pasajero, y usan su valioso tiempo en conocer la estupidez de otros, sin dejar ni un instante para conocerse a sí mismos y su sabiduría interna.

Ha visto como caminan arrastrando sus perfectos cuerpos, trabajados y a veces mutilados por las modas, disimulados con los disfraces que le vende la maquiavélica técnica del dar para recibir.

Los ha visto pasearse en las pasarelas de la vida, tapando sus andrajosos espíritus con pieles ajenas. Disfrutando del circo de las vanidades, entregándose a la liviandad de los placeres pasajeros, esos que no les permiten disfrutar ni de ese mismo instante, y ni siquiera del placer de estar vivos, siempre queriendo ir por más…

Ha visto la angustiante realidad de este mundo que nos rodea, y su poder la acerca a las situaciones internas que se descuelgan desde sus almas como jirones entre los harapos de sus vidas y se reflejan en sus reacciones y soledades, en sus rencores y envidias, en sus deseos insaciables de ganar y poseer. Harapos que algunos han convertido en vicios y perversiones y otros en guerras y opulencias. Disfraces de lujosas vestimentas y esplendorosas mansiones, que no son más que una ilusión, una ilusión pasajera que durará el tiempo que le permitan las circunstancias de esta vida. Pero tanto peor es aquellos que dominan a otros para obtener sus ilusiones.

Ella los ve y llora, sus lágrimas de cristal mojan su delicado cuerpo, pero ha aprendido de su antecesora que no debe rendirse y que de cada observación hay un aprendizaje…

Por eso cuando se abren las ventanas de las grandes mansiones enrejadas tratando de proteger sus posesiones y sus vidas, envía su luz para despertar aquellos pequeños y cerrados corazones, que no saben ni quienes son en realidad y los invita a buscarse.


Brinda el amor que les haga ver la simplicidad de lo auténtico, que los refleje en un espejo desnudos, despojados de sus títulos, otorgamientos y posesiones. Porque desnudos, somos quienes somos en realidad…

Ata al mástil más alto, la autenticidad para que sepa que en este reino, donde Cristal es la soberana, podemos ser amados y reconocidos por lo que somos y no por lo que buscamos ser mediante la apariencia.


Cristal




martes, 29 de septiembre de 2009

Lo han visto.




Hoy se lo ha visto pasar más de una vez junto al río, va y vuelve, y una y otra vez repite la operación, casi sin motivo alguno.

Lo vieron también en la ladera de la montaña, cabizbajo, como buscando algo valioso que le perteneciera.

Lo vieron sentado por horas sin decir palabra.

También se supo que se interna en su recinto, a meditar. O se instala largos períodos frente al mar para dilucidar las misteriosas interrogantes que en su camino va encontrando, y confía que el rumor de las olas y el devenir del agua junto a las rocas le traerán las respuestas, pero no siempre es así.

Hoy, lo vieron esperando barcos llenos de respuestas, en el inútil puerto de las vanidades, quizá embarcó sus sueños rotos, sus confusas realidades, y las envió a alta mar.

Quizá esperó la venida de quien sabe qué respuestas y qué manos fueron las que agitaron pañuelos de despedidas junto al barco de sus ilusiones… pero lo que supe es que no las encontró.

-“Hay algunas cosas que me preocupan y me han sorprendido, nada en especial, sólo algunas que no me las esperaba, y como siempre fui a buscar respuestas al mar, pero esta vez no las encontré.” -dijo cabizbajo-.

Quizá esté comenzando un período de cambio, talvez su crecimiento le haga reflexionar, y entienda que se muere y se renace cada año, y que dejando fluir los acontecimientos como el agua de un río, se puede acercar más y más a su camino.
Y así como una corriente crea su propio cauce, él creará el sendero hacia su corazón y sabe que al alcanzarlo puede adquirir el poder místico que le haga trascender los misterios que envuelven su vida, que se había vuelto mundana y muchas veces tan vacía…

Quizá ese misterioso y delgado límite entre la vida y la muerte, así como el delicado sonido de un vaso vacío le represente su encuentro con su estado interior. Quizá se atreva a perderlo todo para recomenzar…

Quizá sea la frustración de sus más preciados sueños, los fracasos, las caídas las pérdidas y la búsqueda eterna en todos los rostros, en todos los besos, en todos los cuerpos, del ansiado amor, una prueba a superar. Y en aquella que recuerda a través de sus vidas, esa que seguramente sea su destino, con la que sueña y no posee, ahí esté el mayor aprendizaje, y en el desapego las respuestas que tanto ansía encontrar.

Hoy se lo ha visto pasar más de una vez junto al río, va y vuelve, y otra vez repite la operación, casi sin motivo alguno…



Cristal





lunes, 28 de septiembre de 2009

Cristal





Ella, Seda la Reina de los Sueños, se volvió flor de loto, en sus alas doradas voló entre las nubes, con tantos deseos de renacer que casi sin darse cuenta se fue mudando de universo en universo y no supo del limite entre la vida y la muerte, pues de un momento a otro reencarnó entre mil estrellas.


Viajó por el espacio sideral, llenándose nuevamente de la eterna magia que le dan los astros, y esta vez eligió al monarca de este sistema para que guíe sus pasos; por eso y siguiendo sus emociones, dejándose llevar por el aleteo de las libélulas decide acercarse cada vez mas a la luz hasta transformar sus alas en cristal y volver a la Tierra.


Ahora esta allí entre los juncos sentada junto al río, viendo pasar las diminutas sombras de las hojas de la flor del cerezo, que caen lentamente sobre la orilla, y las arrastra sin ni siquiera dar razón alguna hacia quien sabe qué lugar de la ribera.


Algunos la vieron volar sobre el río, otros sobre las montañas por eso piensan que puede ser una diosa; otros la confunden con un ave ligera que surca las livianas aguas hacia la legendaria Penglai Shan.


Pero hoy como siempre entre sus pensamientos asoma como el primer brote de una nueva planta, con ímpetu, vigorosa y repentinamente, pero no por eso sin razón alguna, la figura de aquel que ella ha amado desde siempre, y que espera a través de sus vidas que complete sus sueños, que gobierne sus limites y defienda su casa.


Así nuevamente se interna en las latitudes relativas de su tiempo y espacio para vivir esta nueva aventura de su vida, acá donde cada día el sol asoma primero.


Y en la intensidad de sus sueños jamás pierde los recuerdos de sus vidas pasadas, y me pregunto si quizás la gente no tendrá razón al confundirla con una dama inmortal, hoy vive aquí nuevamente entre nosotros y su nombre es Cristal.













Sandra Gutiérrez Alvez
Cristal






sábado, 26 de septiembre de 2009

su galán...






Él fue su ideal y su semblanza.
Él fue su guía y su ilusión lejana.
Con él soñó y su sueños hizo trizas,
cuando se vio solitaria esa mañana

Con el amó, con él se hizo mujer…
Cabalgó nadó y viajó a las estrellas.
Todo por el deseo inminente de ser,
en la pantalla, y para él la más bella …

Y así creció y lo vio hacerse viejo.
Y junto a él aprendió el amor primero.
Pero él permaneció entre sus sueños,
y aún lo tiene, por si le falta el verdadero


Sandra Gutiérrez Alvez


La apertura

Este juego brinda a la delgada pluma  la cierta validez que nadie le dará y entre los candados que jalan la insignia la imagen sagrada se li...