"Aprendiendo a mentir"
No supe que venías a buscarme
hasta que golpeaste a mi puerta ,
y tras la reja de la lejanía
me abriste tus brazos,
me llamaste por mi nombre,
llegaste al eje de mi cuerpo
acariciaste el ego de mis entrañas.
Y, subiendo al vuelo de tus fantasías,
salí por mi ventana abierta volando contigo de la mano.
Y te seguí,
porque necesitaba de tu fuerza,
tu color, tu juventud y tu entereza…
Porque el sueño de volar es delicioso,
y porque me gusta complacer a los virtuosos
que se plantan ante mí…por simpatía…
Hoy tengo mis pies sobre la tierra,
y aún estoy de alas abiertas.
Y sé que vendrás,
que tocarás a mi puerta,
que gritarás mi nombre
me llamarás bella, mi amor, mi fantasía
Entonces, cerraré mis ventanas,
mi balcón con cadenas y cerrojos.
Mis sueños congelaré por un momento,
te invitaré a entrar y dejaré la puerta abierta.
Te miraré a los ojos, te tomaré las manos,
y, aprendiendo a mentir…apenas te diré:
- No supe que venías a buscarme
hasta que golpeaste a mi puerta…

Me encanta tu poema saludos Sandra
ResponderBorrarPues, que mentiras tan fantasiosas, románticas, enamoradas, es mas creo que se quieren hacer pasar por mentiras, pero en realidad son sueños de amor!
ResponderBorrarUn Besito Marino!
Buen día Sandra, bella poesía, tal vez no fuera enteramente mentira, deseo concebido?, un gran abrazo.
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