He invertido mi vida
en amores no correspondidos.
Algunos bien perdidos,
otros se fueron con excusas,
con mentiras,
con silencios y fugas.
O con el pávido verso
de "no todos los que se aman son para si…"
mientras me queda el sabor de: que produzco miedo,
que soy un ave maldita o mi luz los asusta
pero a todos los seguí amando,
desde el último al primero
porque el amor es un círculo bendito
que nos bendice.
No reniego mis culpas, ni mis abandonos,
tampoco mis obsesivos
y reiterados gritos de desespero.
Sólo quiero reclamar
el derecho a haber deseado,
a amar libremente,
y a no poder amar a quien pretendió amarme.
He pasado mis días
entre deberes y silencios,
invirtiendo sumisiones ante ignorantes y soberbios,
viendo las injusticias y peleándome con ellas,
mirando como crecen los injustos
como hierba mala a la vera del camino…
He pasado rindiéndole cuenta a los ajenos,
de mis actos que debían ser perfectos..
A mis padres, que anhelaban fuera un espejo
para poder ver en mi, lo que nunca fueron.
A mis hijos, que desean una madre modelo
sin notar que sólo quiero recorrer mi propio sendero…
A los que dijeron ser mis amigos,
para mostrarme como trofeo,
y abandonarme en la primera de mis faltas...
Quizá todas la piedras que he sorteado,
las más duras pruebas que he pasado,
las desilusiones, los desprecios, la indiferencia,
los abusos, los abandonos, los golpes,
la imposición de miedos, las faltas a la moral,
a mi propia moral;
las asaltos emocionales, los robos de conciencia,
los insultos materiales, las desaprobaciones de fe,
las competencias y las incompetencias denegadas,
los créditos fallidos y las deudas acumuladas,
los acreedores de amor y sosiego
los proveedores de injusticias,
los rostros que jamás olvidaré por ser los peores que he visto,
la miradas imprudentes, los roces indecentes,
los abusos de confianza, la desconfianza, el miedo ajeno…
Todo.
Y absolutamente toda esa ensalada de negras ciencias,
de sentimientos y emociones conjugadas,
quizás sean mi bandera de gloria,
mi escape hacia mi mayor sonrisa,
el marco de mi diploma,
que reza que hoy decidí que nadie,
absolutamente nadie puede adueñarse de mi,
ni obligarme a nada,
pues nadie, más que yo misma,
soy mi dueña.
Cristal
definiendo
No reniego mis culpas, ni mis abandonos,
tampoco mis obsesivos
y reiterados gritos de desespero.
Sólo quiero reclamar
el derecho a haber deseado,
a amar libremente,
y a no poder amar a quien pretendió amarme.
He pasado mis días
entre deberes y silencios,
invirtiendo sumisiones ante ignorantes y soberbios,
viendo las injusticias y peleándome con ellas,
mirando como crecen los injustos
como hierba mala a la vera del camino…
He pasado rindiéndole cuenta a los ajenos,
de mis actos que debían ser perfectos..
A mis padres, que anhelaban fuera un espejo
para poder ver en mi, lo que nunca fueron.
A mis hijos, que desean una madre modelo
sin notar que sólo quiero recorrer mi propio sendero…
A los que dijeron ser mis amigos,
para mostrarme como trofeo,
y abandonarme en la primera de mis faltas...
Quizá todas la piedras que he sorteado,
las más duras pruebas que he pasado,
las desilusiones, los desprecios, la indiferencia,
los abusos, los abandonos, los golpes,
la imposición de miedos, las faltas a la moral,
a mi propia moral;
las asaltos emocionales, los robos de conciencia,
los insultos materiales, las desaprobaciones de fe,
las competencias y las incompetencias denegadas,
los créditos fallidos y las deudas acumuladas,
los acreedores de amor y sosiego
los proveedores de injusticias,
los rostros que jamás olvidaré por ser los peores que he visto,
la miradas imprudentes, los roces indecentes,
los abusos de confianza, la desconfianza, el miedo ajeno…
Todo.
Y absolutamente toda esa ensalada de negras ciencias,
de sentimientos y emociones conjugadas,
quizás sean mi bandera de gloria,
mi escape hacia mi mayor sonrisa,
el marco de mi diploma,
que reza que hoy decidí que nadie,
absolutamente nadie puede adueñarse de mi,
ni obligarme a nada,
pues nadie, más que yo misma,
soy mi dueña.
Cristal
definiendo
Y dices la verdad, aunque muchos moleste! sos tu dueña, es asi... llega un momento donde debemos decir basta, y ser primero nosotros ante nosotros, no hablo de egoismo, mas bien, hablo de quererse un poquito asi mismo... se entiende??? me ecnantó!!! un fuertisimo abrazo... TKM!!!
ResponderBorrarQUE LINDA ENTRADA SANDRA CADA UNO ES DUEÑO DE SU VIDA Y SIEMPRE DEBE SER PRIMERO NOSOTROS MISMOS, ESCRIBES GENIAL, BESITOS Y BUEN FIN DE SEMANA.
ResponderBorrarFUERTE... MUY FUERTE!!! REALMENTE ES UN APRENDIZAJE LEERTE MI QUERIDA POETISA RIOPLATENSE!!! BESOTES Y GRAN FINDE!!!
ResponderBorrarSandra, sos una gran poeta. Enseñás al tiempo que versas y cautivás. Una lección de vida y de poesía.
ResponderBorrarCariños!
Pues que así sea, si eres dueña de ti misma te sentiras libre, y de eso se trata...amiga mia esto que narras aqui es como la vida misma, amores desngaños, amistades, y mas desgaños, todos nos podriamos sentir identificados con tus palabras, pero llega un momento en que queremos ser nosotros mismos, sin mascaras, y así debe ser.
ResponderBorrarUn abrazo!!!
Sabes? Me he sentido muy identificada con tus letras.
ResponderBorrarLa vida va enseñandonos que no se puede dar tanto para no recibir nada.
Llega un momento en el que nos damos cuenta de que lo realmente importante somos nosotros mismos, que no quedan mas minutos que desperdiciar con corazones que valen menos que el nuestro.
Me ha encantado
Muchos besitos
Es una verdad absoluta. el dueño de nuestras vidas somos nosotros mismos..
ResponderBorrarUn abrazo
Con mis
Saludos fraternos..
Que tengas un buen fin de semana...
Querida amiga del alma:
ResponderBorrarCristal definiendo es la etiqueta de tu poema de hoy.
Para mí ya quedó definida hace tiempo tu forma de pensar y de sentir. Tu forma de expresar.
Ya sabes también como pienso y siento: libre te quiero...
Y es que te admiro te sigo pero ante todo, sobre todo, soy tu amigo.
Un beso grande, Sandra
Así es como debe ser. Como siempre lo expresas de un modo bellísimo.
ResponderBorrarAbrazos
" ... nadie,
ResponderBorrarabsolutamente nadie puede adueñarse de mi,
ni obligarme a nada,
pues nadie, más que yo misma,
soy mi dueña."
Conciso, fuerte y bien claro, como debe ser.
Y cuan dificil es hallar esto que tu puedes expresar tan francamente.
La gente suele retirarse de esta vida sin lograrlo, pero vos ya estás del otro lado, y el camino continúa ...
Besos Sandra, feliz fin de
ES ASI COMO LO ESCRIBES AMMIGA , ME ENCANTO TU ESCRITO, DESEO QUE TENGAS UN HERMOSO FIN DE SEMANA TE DEJO MUCHOS ABRAZOS Y BESITOSSSSSSSSS
ResponderBorrargracias Seda por tus palabras.
ResponderBorrarlas agradezco mucho mucho.
besos Seda.
Hola mi reina!
ResponderBorrarTu poema es todo un himno a la libertad y a la dignidad que cada uno posee y merece
Un grito a la vida, y al mundo inconstante...
Un beso y feliz fin de semana!!
Siendo sincero, a veces a otros les cuesta entenderlo (yo también me incluyo en esos otros), pero que mas da, al final cada uno es dueño de su vida, es una tremenda verdad.
ResponderBorrarUn gran abrazo.
Amiga querida, sé que nuestra amistad profunda no necesita de continuas muestras de gratitud pero, en esta ocasión, no puedo dejar de agardecerte tus palabras. Gracias amiga del alma. tqm
ResponderBorrarUn beso grande
Sandra, lo importante, me parece, es que uno no huya al asustarse de su propia luz.
ResponderBorrarUn abrazo
Waw Sandra! Que escrito mas intenso, pasas por toda la vida.
ResponderBorrarPor los amores incompletos, los completos, la familia, los desalientos, las alegrias.
Es un recorrido admirable.
La verdad me encanto esta "definición"
Toda una lección. No hay más palabras, son esas.
ResponderBorrarUn beso.
Excelente!!!! Pare releer varias veces y no perderse ni una palabra.
ResponderBorrarAterricé por casualidad aquí, te felicito y sigo.
Abrazo
Jeve.